
Las entidades federativas pagan dos mil 376 millones de pesos mensuales para la alimentación de 235 mil 716 personas privadas de la libertad (PPL); Chihuahua, que es séptimo lugar nacional en este costo, eroga 98 millones cada 30 días para dar comida a nueve mil 739 reos, tanto del fuero común como federal.
Desde junio de 2025 a la fecha, el costo por interno aumentó de 320 a 336 pesos diarios debido al impacto inflacionario, pero la mayor actualización proviene del aumento en la población penitenciaria; en un año, de enero a diciembre de 2025, creció en 18 mil 287 en todos los Ceresos estatales del país; en Chihuahua el aumento fue de 674 internos.
Los datos para el análisis poblacional penitenciaria fueron obtenidos de la página web oficial del Gobierno de México, actualizada hasta diciembre de 2025, consultable en https://www.gob.mx/prevencionyreinsercion/documentos/cuaderno-mensualde-informacion-estadistica-penitenciaria-nacional-2025, y gasto de alimentación por interno proporcionado por la SSPE.
A mediados de 2025 el costo diario por interno para cubrir desayuno, comida y cena estaba en 320 pesos, de acuerdo con información proporcionada en su momento por la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), la actualización proyectada a junio de 2026, considerando un ajuste inflacionario del 5%, eleva esta cifra a 336 pesos diarios por persona.
A este incremento en los precios suman un alza significativa en el número de reclusos; en el caso particular de Chihuahua, el sistema pasó de albergar a nueve mil 065 personas en enero de 2025 a nueve mil 739 al cierre de ese mismo año, lo que representa un crecimiento poblacional del 7.4% en sólo doce meses.
A nivel nacional, el Estado de México ocupa la primera posición nacional con una población de 37 mil 349 internos que exigen un desembolso proyectado de 376.4 millones de pesos mensuales. Le sigue la Ciudad de México en el segundo puesto, destinando 268.2 millones de pesos para 26 mil 609 reos, y Sonora en el tercer lugar, con un gasto de 156.7 millones de pesos para 15 mil 550 personas.
El cuarto y quinto lugar corresponden a Baja California y Jalisco, con erogaciones de 147.5 y 140.0 millones de pesos respectivamente, mientras que Nuevo León está ubicado en la sexta posición con 113.0 millones de pesos.
Chihuahua ocupa la séptima posición nacional de gasto penitenciario, representando el 4.13% del presupuesto total del sistema estatal en el país. El desglose continúa con Veracruz en el octavo lugar, gastando 87.9 millones de pesos, seguido de Puebla con 72.6 millones; Chiapas, con 71.1 millones, y Guanajuato en la undécima posición, con 68.0 millones de pesos. Por debajo de este rango están Michoacán, que destina 67.4 millones; Hidalgo, con 58.5 millones; Coahuila, con 55.6 millones; Tabasco, 53.8 millones y Sinaloa, ocupa el decimosexto lugar nacional con un gasto de 49.4 millones de pesos.
En la segunda mitad de la tabla nacional, la presión financiera disminuye proporcionalmente a la población con Quintana Roo, gastando 47.9 millones de pesos; San Luis Potosí, con 46.2 millones; Durango, 44.6 millones; Morelos, 42.2 millones; Guerrero, 40.44 millones, y Tamaulipas, con una cifra casi idéntica de 40.43 millones de pesos.
Le siguen Oaxaca, con 40.3 millones; Querétaro, 35.6 millones; Nayarit, con 34.4 millones, y Zacatecas, con 25.7 millones de pesos. Las entidades con menor impacto presupuestario son Aguascalientes, con 22.5 millones; Yucatán, 20.4 millones; Baja California Sur, con 13.5 millones; Colima, con 12.7 millones; Tlaxcala, 12.5 millones, y finalmente Campeche, que ocupa el último lugar nacional con un gasto de 10.7 millones de pesos mensuales.
En los centros penitenciarios de Chihuahua, la disparidad en la carga económica entre penales es evidente, siendo el CRS Estatal No. 3 en Ciudad Juárez el centro más costoso del sistema estatal al albergar a cuatro mil 579 personas, lo que demanda un presupuesto de 46.1 millones de pesos mensuales. Este penal enfrenta una situación crítica de sobrepoblación con 690 internos por encima de su capacidad instalada. El segundo centro con mayor peso es el CRS Estatal No. 1 en Aquiles Serdán, que con sus dos mil 615 reclusos genera un gasto de 26.3 millones de pesos al mes, operando con un hacinamiento del 29.8%.
El resto del sistema chihuahuense está compuesto de centros con poblaciones menores pero con retos financieros propios. El CRS Estatal No. 2 en la capital del estado requiere 7.4 millones de pesos para sus 743 internos, mientras que el CRS Estatal No. 7 en Cuauhtémoc, destina 4.7 millones de pesos para 468 reos.
En Parral, el CRS Estatal No. 4 genera un costo de 3.67 millones de pesos por 365 internos, cifra muy similar a la del Cereso Estatal Femenil 2 en Ciudad Juárez, que con 363 internas gasta 3.65 millones de pesos mensuales.
Los centros con menor impacto son el Cereso Estatal Femenil 1 con un costo de 2.3 millones; el CRS Estatal No. 8 en Guachochi, con 2.0 millones, y el CRS Estatal No. 5 en Nuevo Casas Grandes, cierra el listado local con un gasto de 1.6 millones de pesos mensuales.
Un punto de conflicto permanente en el estado de Chihuahua es la manutención de los mil 465 reos del fuero federal alojados en estos penales locales. Aunque por ley la federación debería cubrir los 14.7 millones de pesos mensuales que cuesta su alimentación, en la práctica el Gobierno del Estado absorbe la totalidad de este gasto.
Esta situación se debe a que los recursos federales llegan etiquetados para rubros específicos de infraestructura o seguridad, pero no para la alimentación diaria, obligando a Chihuahua a utilizar recursos propios para sostener a una población que no es de su competencia legal, agravando la crisis presupuestaria del sistema estatal.