Niños contrabandean y venden en escuelas comida chatarra



Nuevo Casas Grandes.- Las restricciones de “comida chatarra” en las cooperativas de las escuelas han generado un jugoso mercado negro ¡entre los niños estudiantes!, que aprovechando la demanda se dedican a contrabandear todo tipo de golosinas, desde frituras, pastelillos y chocolates hasta refrescos en lata.

“No sabemos cómo hacen para sortear la vigilancia pero ya hemos detectado un creciente mercado de comida chatarra al interior de las escuelas de nivel básico, donde algunos niños aprovechan que esos productos están prohibidos en las cooperativas, para llevar no para ellos, sino para vendérselos a sus compañeros”, indicó la Coordinadora Regional de los Servicios Educativos (SEECH).

Al respecto, Martha Meza Fraga indicó que al proyecto de prohibir la comida chatarra en las escuelas le falta mucha planificación y apoyo, porque en realidad sólo le han atado las manos a las cooperativas y sin embargo, no hay restricciones para evitar que ese tipo de productos lleguen a los alumnos por otras vías.

“Uno de los principales problemas que enfrentamos es la falta de un inspector que se encargue de supervisar que se cumplan las disposiciones de esa ley, porque la finalidad era evitar que los niños consumieran productos que les causan diabetes y obesidad a edad temprana, pero si les están llegando por otros medios la meta no se está cumpliendo”, indicó Meza Fraga.

La funcionario dijo que de momento, el plan está funcionando solamente por la responsabilidad que han mostrado los directores y docentes de los planteles, pero que en realidad no hay recursos para apoyar la propuesta que se planteó a nivel nacional.

“Hemos tenido mucho acercamiento con las autoridades de Salud para buscar asesoría pero ni siquiera ellos tienen definido lo que procede en esta nueva dinámica, nadie inspecciona, nadie supervisa que se cumpla la ley y hay muchos huecos que están generando que los mismos niños lleven productos chatarra a sus escuelas para venderlos entre sus compañeros”, indicó la Coordinadora Regional de SEECH.

Aclaró que por ley, no es posible restringir a los niños de comer comida chatarra si sus propios padres lo mandan a la escuela con golosinas o alimentos que no se consideren saludables como la pizza, que contiene muchas grasas y harinas que favorecen la obesidad y otros desórdenes alimenticios, pero sí se puede sancionar el que establezcan un negocio en torno a la restricción de esos alimentos.

Meza Fraga dijo que las reuniones entre directores y docentes continuarán tanto con padres de familia y autoridades de salud, para seguir avanzando en el tema y lograr que el proyecto funcione con el objetivo para el que fue creado, que es el de evitar que los menores consuman productos que impactan directamente a su salud.

“Aunque estamos haciendo todo de nuestra parte, sentimos los maestros que estamos solos en esto: no hay quien inspeccione, no hay quien asesore a las cooperativas para cumplir con la nueva lista de alimentos y algunas ya mejor cerraron, además, el Gobierno Federal bien pudo incluso emplear a profesionistas como licenciados en nutrición para que apoyen con la tarea de los menús en las cooperativas, pero seguiremos a la espera de ver qué va a pasar porque de momento, esto no está funcionando como debiera”, concluyó la Coordinadora Regional de SEECH.



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