
Nuevo Casas Grandes.- En una jornada marcada por el desconsuelo, el llanto y el profundo respeto de la comunidad deportiva, los restos del joven fielder de los Faraones, Teodoro Alejandro Higuera Chávez, y de su esposa Yessenia Torres, recibieron un último y emotivo homenaje de cuerpo presente sobre el diamante del estadio municipal “Luis Cobos Huerta”, el mismo escenario donde apenas unas horas antes el pelotero defendía los colores locales en el arranque del Campeonato Estatal de Beisbol.
La ceremonia fúnebre dio inicio a las 11:00 de la mañana en un recinto que guardaba un silencio sepulcral, interrumpido únicamente por los sollozos de los familiares, amigos y compañeros de equipo que se congregaron bajo una carpa instalada en el campo de juego.
Durante el acto, la Presidenta Municipal, Edith Escárcega Escontrías, dirigió de manera breve y con respeto unas palabras de aliento a los deudos, expresando las condolencias de los neocasagrandenses y de la afición ante la pérdida de dos jóvenes que apenas iniciaban su camino y que dejaron una huella imborrable en el deporte regional, recordando que la joven también se desempeñaba activamente en el beisbol.
Dentro de la ceremonia organizada por el Gobierno Municipal, uno de los momentos más significativos de la mañana ocurrió durante la intervención del maestro de ceremonias, Jaime Sanmiguel, quien compartió una conmovedora alegoría que comparó el cuadro de juego con la existencia humana.
Explicó que la vida es como correr las bases: se inicia el trayecto con esfuerzo para alcanzar la primera almohadilla; luego se avanza a la segunda base, una etapa más compleja donde cualquier descuido puede costar la permanencia; posteriormente se llega a la tercera con el respaldo de los amigos, para finalmente enfilarse hacia el “Home”, donde el Creador recibe al jugador en el final de su partido terrenal.
Tras los testimonios y guardias de honor de personas allegadas a la pareja, los ataúdes fueron cargados en hombros por sus compañeros para dar una última y simbólica carrera al cuadro de juego, donde los Faraones divididos en grupo, se turnaron para recibir los féretros en cada base y ayudar a Teo y su esposa a llegar a “Home”, despidiéndose así de la afición y del terreno que fue testigo de sus pasiones.
Al concluir el recorrido, los cuerpos fueron depositados en las carrozas fúnebres que partieron con rumbo a Ciudad Juárez, donde se llevarán a cabo sus honras fúnebres definitivas, cerrando así un capítulo trágico que ha conmovido profundamente a Nuevo Casas Grandes y a todo el estado de Chihuahua.
El Gobierno Municipal de Nuevo Casas Grandes reiteró sus muestras de apoyo y respeto a los familiares y seres queridos, deseando fortaleza y pronta resignación ante esta irreparable pérdida.