
Nuevo Casas Grandes.- La falta de vigilancia y control en las calles de Nuevo Casas Grandes sigue cobrando una factura muy alta en la integridad de los ciudadanos y su patrimonio y en apenas ocho días transcurridos del mes de febrero, el municipio ya registra una alarmante estadística de ocho accidentes viales.
Esta serie de percances mantienen un promedio de un percance por día, en un entorno donde la ausencia de elementos de la Policía Vial es cada vez más evidente luego de su desarme y disolución en mayo de 2023.
La gravedad de los incidentes ha ido en aumento y lo que antes eran alcances menores, hoy se han convertido en colisiones con daños materiales cuantiosos y personas lesionadas.
Resulta especialmente preocupante que en calles de la mancha urbana, donde las velocidades deberían ser moderadas, se han registrado volcaduras de vehículos, un tipo de percance extremo que evidencia el descontrol y la falta de respeto a las normas básicas de tránsito, en muchas de las veces por el consumo de alcohol al volante, como el caso de antenoche en el puente rumbo a San José, del municipio de Casas Grandes.
La crisis de seguridad vial se agudiza al no contar con una corporación activa que regule el flujo vehicular, sancione el exceso de velocidad o vigile los cruceros de mayor riesgo.
Esta orfandad institucional ha convertido las avenidas de la ciudad en zonas de riesgo permanente, donde los conductores circulan sin el freno de la vigilancia oficial, dejando a los ciudadanos a merced de la imprudencia.
Hasta el momento, el saldo de esta primera semana de febrero no solo se mide en fierros retorcidos y cristales rotos, sino en el trauma físico de los involucrados que incluye a personas atropelladas, como el último caso registrado ayer, donde una persona con discapacidad fue arrollada por un vehículo en plena avenida 5 de Mayo.
Sobre esta situación generalizada, los vecinos de diversos sectores han manifestado su preocupación, pues aseguran que sin la presencia de agentes de vialidad, los accidentes seguirán ocurriendo con mayor violencia, poniendo en riesgo incluso a peatones y viviendas aledañas a los cruceros conflictivos.
Para la gran mayoría de neocasagrandenses, es urgente que las autoridades correspondientes atiendan este vacío de poder en las calles de Nuevo Casas Grandes, antes de que la cifra de accidentes pase de los daños materiales a consecuencias fatales imposibles de reparar.