
Nuevo Casas Grandes.- La ciudad todavía no se sobrepone a la crisis en el servicio de agua potable que escasea en todas las colonias durante la mayor parte del día y de la noche, cuando entró a escena una nueva problemática por apagones diversos, por las fallas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
En los últimos años, el servicio de energía eléctrica ha sido muy deficiente y sin solución para la ciudadanía que padece de estas fallas en el suministro de luz para sus hogares, generando atrasos que afectan aparatos electrodomésticos, así como el impedimentos de tareas básicas como el uso de una computadora o una lavadora.
En el peor de los casos, las quejas ciudadanas se expresaron en el sentido de la afectación a sus refrigeradores, pues para algunos no solamente es vital este aparato para la conservación de los alimentos, especialmente en esta temporada donde le calor oscila los 40 grados centígrados, sino en los casos donde se guardan medicamentos.
Algunos de los más afectados, son quienes padecen de diabetes y deben conservar su insulina a una temperatura específica, lo cual no fue posible ya en los hogares de las colonia afectadas por los apagones de la CFE.
Se reportó que desde la noche del martes, recomenzaron a reportar algunos sectores de la zona Centro en Nuevo Casas Grandes, así como en Las Alamedas y en el fraccionamiento habitacional Juan Pablo II al oriente de la ciudad.
Aunado además a la falta de energía eléctrica, por consecuencia en esos sectores también se detuvieron los pozos de agua, por lo que las familias tuvieron que pasar toda la noche sin luz ni agua, hasta en la mañana que las cuadrillas de la CFE comenzaron a atender el llamado desesperado de los colonos afectados.
“En serio que sí da mucho coraje, imaginen cómo la sufrimos anoche y luego yo escuchaba a los vecinos, porque hay algunos que se salieron a dormir a la caja de su troca, que decían que se les iba a echar a perder la insulina porque vive un adulto mayor aquí enfrente de la casa y el otro decía que tenía que tener como áreas frescas porque le acaban de poner marcapasos”, señaló Guadalupe, una residente de la Juan Pablo II.
Los afectados señalaron que fue alrededor de las 11:00 de la noche cuando inició el problema ale estuvieron marcando al servicio de emergencias de la CFE, pero la paraestatal nunca les respondió y tuvieron que aguantarse hasta las 7:30 de la mañana cuando comenzaba a amanecer, para ver trabajar a la cuadrilla que les restableció el servicio.
“Fue una noche de infierno… sin agua ni luz y la CFE no nos hizo caso”, terminó diciendo la residente de uno de los fraccionamientos afectados.