
Nuevo Casas Grandes.- En lo que fue la primera sesión ordinaria de Cabildo de este 2026, el Ayuntamiento de Nuevo Casas Grandes aprobó por unanimidad una reforma al Reglamento Interior del Municipio, encaminada a “meter en cintura” a los regidores que incumplen con sus obligaciones básicas de asistencia.
La iniciativa, presentada por el regidor de la cartera de Hacienda, Irvin Griego Segovia, establece sanciones económicas directas para quienes no justifiquen sus inasistencias a las sesiones de Cabildo y comisiones, a fin de que cumplan tanto con su responsabilidad ante la ciudadanía, como con el respeto a sus demás compañeros en el trabajo de la agenda municipal.
La reforma al artículo 15, fracción IV, obliga ahora a los ediles a presentarse de manera física a las dos sesiones ordinarias mensuales y a todas las extraordinarias que se convoquen.
De acuerdo al planteamiento del regidor, se terminó la comodidad de las sesiones virtuales, ya que la modalidad a distancia ahora solo será permitida bajo autorización previa de la mayoría del cuerpo colegiado.
El monto de las multas por faltar sin causa justificada quedará bajo la determinación de la Presidencia Municipal y el pleno del Ayuntamiento, pero será mayor entre más faltas tenga el regidor y en su tercera inasistencia, podrá ser inhabilitado.
Un punto que destaca en esta modificación es la obligatoriedad de que los regidores mantengan una residencia permanente dentro del municipio de Nuevo Casas Grandes.
En caso de que se compruebe que un titular no vive en la ciudad, la normativa establece que se deberá llamar de inmediato al suplente correspondiente para que asuma las funciones, garantizando así que quienes toman las decisiones conozcan de primera mano la realidad local.
Durante su exposición, el regidor Griego Segovia fue tajante al señalar que cada uno de los 16 regidores que integran el Ayuntamiento perciben un salario mensual de 23 mil 600 pesos, lo cual exige un compromiso real con la ciudadanía.
El funcionario lanzó un mensaje directo a sus compañeros, sentenciando que deben cumplir con su labor de manera responsable o, de lo contrario, ceder su espacio a quienes sí tengan la disposición de servir.
Con esta aprobación unánime, el reglamento entra en vigor de forma inmediata, marcando un precedente en la fiscalización del trabajo legislativo municipal en la región noroeste, donde la exigencia de transparencia y resultados por parte de la sociedad es cada vez mayor.