
Nuevo Casas Grandes.- Tras el hermetismo inicial que rodeó el atroz crimen que sacudió al Pueblo Mágico de Casas Grandes, el proceso judicial contra Carlos Iván Madrid ha dado un paso decisivo y ayer, el imputado fue vinculado a proceso luego de que una Juez de Control encontrara elementos suficientes para procesarlo no solo por el doble feminicidio de su esposa e hijastra, sino también por el supuesto delito de violación agravada.
Trascendió que, tras los hechos registrados el pasado miércoles en el Barrio San Antonio, la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Casas Grandes mantuvo inicialmente al sospechoso bajo arresto por la posesión de marihuana.
Esta medida fue una estrategia clave para retenerlo mientras la Fiscalía del Estado de la Zona Noroeste integraba la carpeta de investigación, y evitaba que el sujeto evadiera la justicia antes de que se liberaran las órdenes judiciales por los delitos mayores.
El mismo día de la tragedia, las protestas derivaron en la muerte de otro familiar que no soportó el dolor de esa pérdida y la manera en que la madre y su pequeña hija perdieron la vida a manos del propio padre de familia, por lo que a la tragedia se sumó la muerte por infarto fulminante de Reidecel Cháidez Melero de 43.
Ante la preocupación de familiares, el Fiscal del Noroeste, Alejandro Vargas Salas, se comprometió a “asegurar la justicia en este caso”, descartando que se fuera a permitir que saliera libre y asegurando que “va a recibir sentencia conforme a la ley”.
Así, una vez consignado ante el Ministerio Público en Nuevo Casas Grandes, elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) ejecutaron la orden de aprehensión formal por los delitos de feminicidio y agresión sexual.
Durante la audiencia celebrada ayer mismo, se presentaron los indicios recabados en la vivienda de la calle Nayarit donde fue asesinada Anayeli C.M. de 32 años, y en la brecha hacia Anchondo, donde fue localizado el cuerpo de la pequeña Melani, de apenas 12 años.
Con la vinculación a proceso, el imputado permanecerá bajo la medida cautelar de prisión preventiva, mientras la comunidad, que ha seguido de cerca este caso, mantiene la exigencia de una pena máxima ante la brutalidad de los hechos.
Mientras tanto, se sabe que los otros dos menores que sobrevivieron a la tragedia continúan bajo el resguardo de sus familiares, en medio del dolor que ha dejado este doble crimen en la región noroeste.