
Nuevo Casas Grandes.- Los policías de Puerto Palomas de Villa, detenidos por supuestos abusos en contra de un policía de Estados Unidos que escandalizaba afuera de un bar, fueron vinculados por el delito de “tortura”, logrando librar el cargo de “secuestro” que el mexicoamericano quería que se les impusiera.
Aunque todavía se va a apelar en alegatos la acusación de tortura, los agentes Marcela Yaneth R.M. de 27 años y Javier Martín J.O. de 47, libraron la de “secuestro”, que es uno de los cargos más severos por el que impone una pena de prisión de hasta 100 años, con una mínima de 50.
“Hay consigna en este caso, el Gobierno de Estados Unidos a través de sus agencias está presionando mucho al Gobierno de México para que ‘castigue a los agentes’, que lo único que hicieron fue arrestar a un hombre ebrio y escandaloso que en todo momento se mostró agresivo”, señaló la defensa de los oficiales.
De acuerdo a los antecedentes del caso, ese 28 de enero, Jorge Octavio Madrid Porras de 24 años salió de Estados Unidos a Puerto Palomas de Villa para divertirse en un bar con su novia, pero tras escandalizar por agredir a su novia fue sacado del bar Copacabana y se le dio aviso la policía.
En los documentos de la parte defensora, se refiere que cuando la policía acudió al lugar los mismos del bar le señalaron a los agentes al ebrio y escandaloso, que por tener conocimientos de box, se le puso al tú por tú a los policías, quienes se vieron obligados a someterlo entre varios, pues no dejaba su actitud agresiva.
El hombre firmó su ingreso a las celdas y a las 10:45 de la mañana salió.
Para Jorge Octavio Madrid Porras, no hubo un arresto sino “secuestro”, y tampoco hubo sometimiento sino “tortura”, lo que motivó una cacería en contra de varios elementos pero tras la captura de los primeros dos por parte de elementos de la Fiscalía apoyados por la Guardia Nacional, el resto tuvo que esconderse.
La aprehensión de los agentes se dio la semana pasada y el viernes se programó su audiencia de vinculación, donde el equipo de abogados defensores estuvo presentando alegatos y pruebas por espacio de seis horas, logrando acreditar que nunca hubo tal secuestro, pues se trató de un arresto en todas sus formas.
Existe un video incluso en el que se muestra a los agentes batallando para someter a un individuo agresivo y en estado de ebriedad, el cual es subido a la patrulla entre forcejeos.
Tras los alegatos de la defensa, el Juez de Control desechó la acusación del supuesto secuestro que acusaba el mexicoamericano.
Sin embargo, el Juez de Control determinó validar el delito de “tortura” en contra de Octavio Madrid, quien alegó que recibió 14 tablazos de parte de los agentes que lo mantenían arrestado, por lo que los agentes de Seguridad Pública de Puerto Palomas de Villa fueron vinculados a proceso por ese cargo.
Para el equipo defensor de los agentes a quienes se les dictó la prisión preventiva como medida cautelar, la agresión de esos tablazos no existe, pues mediante dictamen médico, se estableció que el detenido sí presenta golpes que pudo haberse ocasionado al resistirse al arresto y ser sometido en el suelo, pero dista mucho de las lesiones graves que causan 12 golpes con tabla que dejan marcas muy severas y visibles, las cuales se dijo, no presenta el denunciante.
El equipo de abogados de los agentes detenidos, señala que en los próximos días prepararán los argumentos para debatir la acusación de “tortura”, a fin de que se haga justicia en este caso que dijeron, tiene sobre la Fiscalía una gran presión de parte del gobierno de Estados Unidos.