
Nuevo Casas Grandes.- A kilómetros de su hogar y luego de 3 días perdidos en los cerros del desierto de Ascensión, sobreviviendo con sólo una sandía y un melón, los dos niños rarámuri fueron rescatados sanos y salvos ayer en la mañana, mientras deambulaban acompañados de su fiel perro, un pastor alemán con el que salieron de casa el pasado lunes al mediodía.
Sara y Antonio Holguín Molina, de 10 y 8 años, originarios de Guachochi y residentes desde hace tiempo en la Colonia Veracruz, del municipio de Ascensión, habrían recorrido aproximadamente 40 kilómetros sierra adentro, mientras su familia y las autoridades temían lo peor ante la larga ausencia y los peligros que acechan en la zona.
Ese día en que desaparecieron, justamente cayó una torrencial lluvia que generó una crecida en el arroyo que cruza frente a la Colonia Veracruz y que atraviesa la carretera de Ejido Ley 6 de Enero o Entronque a Palomas hacia Ciudad Juárez, a 54 kilómetros de la cabecera municipal de Ascensión.
Los niños habían salido sólo a jugar a un basurero cercano, y deambulando se fueron alejando hasta que luego no hallaron como regresar, por lo que iniciaron su aventura de tres días entre tormentas, noches pernoctando en los cerros, alimentándose e hidratándose con un melón y una sandía, hasta que se terminó todo y seguían perdidos sin saber cómo regresar.
En tanto, la preocupación por su seguridad crecía conforme los operativos de búsqueda se extendían, pues participaron no sólo voluntarios de Puerto Palomas de Villa, sino las corporaciones municipales, seccionales y de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), y voluntarios de Bomberos, de Protección Civil y hasta una ambulancia.
Aunque de manera directa no lograron ningún resultado en dos días de búsqueda, la noticia ya se había difundido y gracias a ello, unos jinetes a cargo de uno de los ranchos ubicados en la serranía del desierto de Ascensión, lograron ubicarlos e identificarlos, por lo que les dieron asistencia y de inmediato, se comunicaron con las autoridades para dar reporte de que los menores ya habían sido localizados.
Sara y Antonio fueron llevados por los rancheros a caballo hasta el Entronque a Palomas, en donde ya los esperaban las autoridades estatales y cuerpos de rescate para darles asistencia, de la misma manera fueron sometidos a revisión médica y se constató que se encontraban en buen estado de salud.
Sólo la menor presentaba una ligera infección en la garganta, a consecuencia del clima severo entre lluvia y calor, pero con un buen estado de salud en general.
Lo sorprendente del caso para los rescatistas y autoridades, es que los niños hayan sobrevivido tres días completos a la intemperie del desierto, lejos de su hogar, sin un techo ni más alimento que una sandía y un melón, pero para todos, fue muy grata la noticia de saber que no se tuvo que lamentar una tragedia y que pese a las adversidades que pudieran haber enfrentado, los dos niños de la etnia Tarahumara, estaban en buen estado de salud.