
Nuevo Casas Grandes.- Considerada como una de las peores ciudades en cuanto a orden vial, Nuevo Casas Grandes sólo ha visto empeorar ese problema ahora que cumple dos años sin agentes de tránsito, cuando el Fiscal General, César Jáuregui Moreno, vino en un operativo sorpresa para desarmar y disolver las corporaciones municipales.
Las quejas de supuestos actos de corrupción y abusos de autoridad tanto de los elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal como de los de la Policía Vial, obligaron a actuar en consecuencia, pues incluso, había investigaciones de inteligencia militar que se expusieron a nivel estatal señalando las anomalías en Nuevo Casas Grandes.
Y pese a las quejas del “abuso de los agentes de tránsito”, había de trasfondo un aspecto peor: a los elementos de la Policía Vial nunca les faltaba a quien multar porque los conductores de Nuevo Casas Grandes son asiduos a las vueltas prohibidas, a estacionarse en los cajones azules para discapacitados, a manejar con una mano en el volante y la otra en la cerveza, a rebasar, a ganarle el paso preferencial a los que circulan por las avenidas, a pasarse los altos, a andar a exceso de velocidad, jamás con cinto de seguridad y casi todos sin licencia de manejar.
En una de las ciudades con un universo de autos “chuecos” que se acerca al padrón de vehículos regulares inscritos ante Recaudación de Rentas, quienes llegan a Nuevo Casas Grandes coinciden en una impresión: es una de las peores ciudades para manejar con seguridad, por su alto número de conductores sin educación vial.
“He estado en varias ciudades, y es cierto que hay muchísimo tráfico en Juárez o en Chihuahua donde incluso se debe manejar muy rápido y estar muy al pendiente al volante, pero nunca me había tocado una ciudad como ésta… ¡La gente maneja horrible! Y casi nadie tiene aseguranza, licencia de manejar y no sé porqué… pero a nadie le gusta usar el cinto de seguridad ¡Eso me sorprendió!”, manifestó uno de los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), a cargo de atender los accidentes.
Las viejas generaciones de conductores acostumbraban a circular en un Nuevo Casas Grandes con aires de rancho, avanzando en medio de la calle sin respetar que hay dos sentidos, o parándose a media calle para ponerse a platicar desde su cabina con otro conductor al que se encontraban en sentido contrario, bloqueando ambos el tránsito de los demás.
A pesar de que esas generaciones ya casi no se ven, las nuevas llegaron peor: adueñándose de las calles sin respetar las señales de tránsito, el derecho de los demás y mucho menos la seguridad, por lo que con la falta de agentes de la Policía Vial, la situación simplemente empeoró y ahora, esos infractores son cada vez más.
Incluso esta semana fue detenido y consignado un individuo por el delito de “resistencia a particulares y desobediencia”, luego de rebasar a los agentes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) en un semáforo en rojo y al ser detenido, estaba en completo estado de ebriedad y se mostró prepotente, alegando que “no lo podían detener porque no hay autoridad de Tránsito”, reflejando el cinismo que han reclamado como “su derecho” los infractores de Nuevo Casas Grandes.
Por otra parte, no hay visos de que vayan a regresar los agentes de la Policía Vial en el corto o mediano plazo, con negociaciones infructuosas entre el Gobierno Municipal y el Gobierno del estado, pues argumentando “autonomía municipal”, a la SSPE no se le ha permitido ejercer las funciones de tránsito, por lo que sólo presta servicio de vigilancia preventiva que le correspondía a la DSPM.
En tanto, el municipio dice tener “todo listo”, con una convocatoria que ha lanzado tres veces para reintegrar las corporaciones, pero al final no se concreta nada, en donde para habilitar a sus agentes, requiere por otra parte del avalúo de Gobierno del estado.
Así, Nuevo Casas Grandes cumple entonces ya dos años sin agentes de vialidad mientras los infractores se adueñan de las calles y las hacen cada día más inseguras.