Pagaron a empresa fantasma por ampliar la Janos-Agua Prieta… y nunca hubo obra



Nuevo Casas Grandes.- Una investigación independiente a nivel nacional, reveló que el Gobierno Federal contrató por 100 millones de pesos a una constructora para ampliar la carretera Janos-Agua Prieta, resultando en una de las tantas miles empresas fantasma en todo el territorio mexicano que nunca cumplieron con la obra.

El contrato a Construcción Instrumentación y Servicios y a Vicer Agregados y Concretos, les otorgaba en 2019 la cantidad de 85 millones 690 mil 823 pesos, que con IVA daban 99 millones 401 mil 355 pesos, por lo que se le entregó un adelanto de 36 millones de pesos más IVA, con los que inició trabajos con una máquina, empezó a hacer terraplenes, y llevó tubos para drenaje de alcantarillado.

Fueron justamente las pésimas condiciones del tramo de Janos a Agua Prieta, lo que motivaron el contrato en abril de 2019 para ampliar a 12 metros de ancho la carretera que es de sólo 7 metros y sin acotamientos, con un proyecto inicial de 4.1 kilómetros.

Sin embargo, apenas había pasado un mes desde la firma del convenio, cuando el Servicio de Administración Tributaria (SAT), clasificó a la empresa constructora de Sonora como posible “Empresa que Factura Operaciones Simuladas” (EFOS), clasificación oficial que se le da a las compañías fantasma usadas para el desvío de recursos.

Por su parte, la entonces Secretaría de Comunicaciones y Transporte, hoy Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), no sólo le pagó el adelanto a la ya citada empresa fantasma, sino que prorrogó la entrega de la ruta a Janos por casi un año, cuando el compromiso era que la obra quedara concluida en diciembre de 2019.

Una publicación entonces de la revista “Nexos” advirtió que Construcción Instrumentación y Servicios era una EFOS, por lo que la SICT solicitó documentos que pese a no cumplir los tiempos de validez, se le dieron por buenos para que la facturera siguiera “operando”, pero justo después el SAT clasificó a la compañía como una empresa fantasma.

A cinco años de aquel desfalco al erario público, aún no hay ampliación ni modernización a la carretera de Janos a Agua Prieta, hoy conocida como “La carretera de la muerte” por sus múltiples accidentes y fatalidades, pues la empresa abandonó hasta la maquinaria que se oxidó en el lugar, y no se ha recuperado el anticipo millonario que se le entregó.

La investigación realizada por la empresa “Quinto Elemento Lab” en su documentación pública, sobre desfalcos de 11,492,000,000 de pesos, equivalente a 1,500,000 de pesos perdidos cada día durante 20 años, señala que por sí solo, el contrato que se le otorgó a la compañía Construcción Instrumentación y Servicios, representó el 78 por ciento del dinero que la SCIT asignó a EFOS o empresas fantasma, en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

Y aunque en el gobierno de AMLO la relación con las factureras continuó siendo parte de los contratos oficiales, con 182,840,799 pesos en total, el peor sexenio fue con Felipe Calderón Hinojosa que “desapareció” 5,333,565,345 pesos con empresas fantasma, seguido de Enrique Peña Nieto con desfalcos por 4,873,038,585 pesos y finalmente, Vicente Fox Quezada con 1,102,827,640 pesos desviados a través de las EFOS.

En la investigación se logró establecer que la empresa nació en 1996 en Hermosillo, Sonora, pero de ahí la misma pasó a varias manos hasta convertirse en contratista gubernamental bajo la representación de José de Jesús Apodaca Otero, obteniendo 10 contatos por 103.9 millones de pesos ante la Junta de Caminos estatal, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y hasta con el IMSS, de acuerdo a registros de Compranet.

Para 2016 el SAT ya estaba investigando a Construcción Instrumentación y Servicios como presunta EFOS, pero eso no impidió que siguiera buscando convenios públicos y dos meses antes de recibir el contrato por la ampliación de la carretera Janos-Agua Prieta, la empresa fantasma recibió 7 millones de pesos por el estudio y proyecto para la restitución estructural y obras de drenaje de 8 kilómetros en el camino Basiroa-Tapizuelas, en Álamos, Sonora.

Lo que evidencia la complicidad entre esta EFOS y la SICT, es que la eligió de entre otras cinco propuestas que eran más económicas, en todo momento dijo tener documentación que amparaba las sospechas de que era una empresa fantasma, y que los funcionarios de ese entonces jamás quisieron explicar sus criterios para elegirla.

En el colmo de la corrupción que se muestra en este caso donde fue abandonada la obra de ampliación en la carretera de Janos a Agua Prieta, es que en el 1126 de la calle 6 de la zona Centro en Agua Prieta, Sonora, la empresa Construcción Instrumentación y Servicios no existe y además, es la misma dirección que usan otras dos firmas que reciben dinero público en contratos, propiedad del mismo José de Jesús Apodaca Otero.

En tanto, la deuda gubernamental hacia esta obra sigue prolongándose por décadas, mientras los que pagan las consecuencias de la corrupción y la falta de empatía son los transportistas y habitantes de Chihuahua y Sonora, donde los pobladores de Agua Prieta, prefieren cruzar a Estados Unidos y circular por la interestatal 80 antes de arriesgarse a sufrir un accidente por la “Carretera de la muerte”.



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