
Por motivos desconocidos, un adulto mayor de 82 años fue torturado hasta la muerte durante largo tiempo, en el que sus victimarios lo mantuvieron amordazado y amarrado a su propio andador, para acuchillarlo, golpearlo, quemarlo y cercenarle un brazo, los dedos de sus pies y sus orejas, dentro de un domicilio de la zona Centro en Nuevo Casas Grandes.
Este hecho se registró sobre la avenida Abraham González entre las calles Jesús Urueta y Juan Mata Ortiz, apenas a media cuadra de una cámara del Sistema de Vigilancia Centinela, por lo que habrá que esperar la respuesta de las autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) para conocer pistas.
Los hechos habrían ocurrido durante el día de hoy, posiblemente del mediodía a las 4:00 de la tarde, pues fue a las 5:00 cuando se le dio aviso a las autoridades que el hombre que vivía solo y está identificado como Rubén Pérez Torres.
Quien dio aviso fue una mujer a la que el hombre le pagaba para que hiciera el aseo ocasional en la vivienda y al acudir a sus tareas, se dio cuenta de la macabra escena.
La saña con que el hombre de 82 años fue torturado y asesinado, mientras sus victimarios le mantenían su propio pantalón como mordaza amarrado a la boca para que no se escucharan sus gritos de dolor mientras era acuchillado, quemado y cercenado, se compara sólo al nivel de sadismo de los grupos del crimen organizado, pero con todos los métodos aplicados en una sola persona.
Se desconoce de momento el motivo por el que el o los responsables, torturaron con este nivel de crueldad al hombre, quien al final de su martirio, enmarcó una escena que supera a las peores películas de sangre y terror.
En el lugar, las autoridades de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), encontraron un arma de fuego tipo rifle de réplica, así como un rifle Remington sin culata, un revólver de réplica, una espada, una daga y un machete, además de una culata suelta, desconociéndose si la usaron para golpear al hombre y se desprendió del rifle.
Ya a las 8:40 de la noche terminaron los trabajos de las autoridades para el levantamiento de evidencias y del cuerpo del infortunado hombre, para realizarle la necropsia de ley y determinar la causa real de su muerte.