
Nuevo Casas Grandes.- El hallazgo de al menos cuatro extremidades cercenadas y desechos de piel regados en calles de Nuevo Casas Grandes, generaron alerta entre la población y las autoridades, quienes finalmente desecharon mediante estudios antropológicos, que se trate de restos humanos uno más bien de alguna especie de simio.
Aún así, las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) de la Zona Noroeste están investigando el origen de esos restos orgánicos, consistentes en al menos tres manos, un pie y piel que en principio se creían pertenecían a personas, halladas en una calle de la colonia Dublán.
El hallazgo se reportó a la 1:30 de la tarde sobre la calle Manuel Dublán esquina con la Plan Además, donde los elementos de la Agencia Estatal deInvestigación (AEI), primero tuvieron a la vista lo que creyeron restos humanos que alguna persona había arrojado dentro de un sifón.
Más adelante sobre la misma calle Manuel Dublán, frente a un domicilio en la vía pública estaban los otros restos, que alertaron en un inicio a las autoridades por su gran similitud a las partes humanas.
Sin embargo, la disposición de las falanges o dedos, así como la proporción con respecto a la palma y empeine, no corresponden a las manos y pies de la especie humana, sino más bien a las extremidades que poseen los simios para sus funciones prensiles.
De momento, el análisis antropológico descartó de primera instancia que se trate de partes humanas, pero harían falta otros estudios más a fondo para determinar con exactitud la especie de simio a la que pertenecen esas extremidades.
Además, aunque sólo se encontró lo que parece un pie, se hizo referencia de que se hallaron “tres manos”, lo que sin embargo pudiera tratarse en realidad de los dos pares de extremidades superiores e inferiores, ya que en los simios, principalmente entre los trepadores, hay una morfología muy similar entre ambas extremidades porque comparten muchas funciones similares.
Independientemente de la especie a la que pertenezcan esas extremidades, estaría tratándose de especies exóticas que viven en selvas y zonas tropicales, la mayoría de las cuales están protegidas por hallarse en peligro de extinción debido a la caza indiscriminada o a que son especímenes endémicos de alguna región específica, y no deben ser comercializadas como mascotas.
De momento, la teoría más cercana para las autoridades, es que alguna persona con recursos tenía ese animal como mascota y ante su muerte o algún evento como una enfermedad grave que originó su deceso, quisiera deshacerse del cuerpo mutilándolo por partes.
El hallazgo de estos restos orgánicos consistentes en extremidades cercenadas y piel, se da en un clima de incertidumbre por el reciente hallazgo de narcofosas en la sierra de Casas Grandes donde han sido rescatados los restos humanos de 81 personas, así como de las desapariciones de personas en lo que va de este mes, generando inseguridad entre la población.