
Nuevo Casas Grandes.- Con el objetivo de desactivar un conflicto social derivado de la aplicación de los esquemas democráticos locales, la Presidenta Municipal, Edith Escárcega Escontrías, encabezó una reunión de carácter emergente con los integrantes del comité de vecinos de la colonia Burócrata.
El encuentro tuvo como propósito central escuchar y dar cauce legal a las inconformidades y reclamos surgidos en torno al proyecto de construcción de una cancha de tochito en dicho sector, una obra que originalmente había sido seleccionada mediante las votaciones del Presupuesto Participativo 2026, pero que ha encontrado una férrea oposición comunitaria.
Durante el desarrollo de las mesas de diálogo directo y sin intermediarios, los portavoces de la populosa colonia externaron ante la mandataria y su equipo de trabajo, un rechazo categórico a las especificaciones actuales del proyecto deportivo.
Los inconformes argumentaron que la edificación de la infraestructura atenta de manera directa contra el pacto ambiental y el sustento ecológico de la zona, manifestando que la prioridad absoluta de los habitantes es conservar intactas las áreas verdes naturales existentes, defendiendo el espacio como un lugar de convivencia familiar y un pulmón ecológico indispensable para la cabecera municipal.
Búsqueda de acuerdos
Ante los planteamientos de la comunidad, el Gobierno Municipal de Nuevo Casas Grandes determinó congelar momentáneamente las acciones operativas, y abrir un periodo de evaluación técnica.
Escárcega Escontrías se comprometió a privilegiar la concertación institucional, para encontrar soluciones que equilibren las demandas de los promoventes originales de este proyecto deportivo, y las exigencias de los residentes que defienden el entorno ambiental.
Como parte de los resolutivos del encuentro, la administración local confirmó que proporcionará acompañamiento técnico y asesoría jurídica especializada a los colonos.
Este mecanismo, se dijo que permitirá analizar a fondo las alternativas legales y las modificaciones de uso de suelo necesarias para reubicar la obra o ajustar el proyecto, garantizando que los acuerdos finales se tomen de manera responsable, con sustento legal y en beneficio de ambas partes en conflicto.