
La violencia en Nuevo Casas Grandes continúa y es que, aun y cuando la Fiscalía General del Estado (FGE) dio por terminados los trabajos de búsqueda de restos en la zona noroeste el pasado 14 de marzo, en esa ciudad han desaparecido por lo menos otros siete hombres, dos de ellos «levantados» tras una balacera en pleno centro.
De acuerdo con las pesquisas emitidas por las autoridades, nuevas ausencias fueron reportadas desde el 2 de febrero y hasta el pasado mes de marzo, siendo el último caso el de los hermanos Adrián Ricardo y Cristian Alejandro Juárez Bustillos, de 31 y 19 años, respectivamente.
Según el testimonio de pobladores, el 22 de marzo, alrededor de las 3:00 de la mañana, hubo balazos en el cruce de las calles Cinco de Mayo y Francisco I. Madero; ahí fueron privados de la libertad los dos hermanos.
En ese lugar fue localizada sangre, casquillos y un teléfono celular. El hecho es investigado por la Fiscalía; sin embargo, hasta el momento no han encontrado datos que ayuden a dar con el paradero de Adrián y Alejandro.
La primera víctima desaparecida en Nuevo Casas Grandes en los tres meses que van del año fue Martín Daniel Márquez Antuna, de 27 años; mide 170 centímetros, pesa 92 kilogramos, es de tez morena clara, complexión robusta y nariz recta.
Como señas particulares, Martín Daniel tiene un tatuaje de cuatro leones en el hombro derecho, otro en el antebrazo derecho con el nombre de Brithany, otro de San Judas en el mismo sitio, uno más con el nombre de Aitana y uno con el rostro de una mujer arriba del codo derecho.
El 7 de marzo fueron registradas tres ausencias, la de Uvaldo Arvizu Fuentes, Marco Antonio Molina Rascón y la de Irving Guadalupe Molina Saláis, de 35, 28 y 25 años.
En el caso de Molina Saláis, mide 165 centímetros, pesa 54 kilogramos, es de tez morena clara, complexión delgada, cabello negro, ondulado y corto, ojos café oscuro, grandes y rasgados, cara cuadrada, nariz recta, mediana y ancha y boca grande de labios gruesos y asimétricos.
Marco Antonio tiene una estatura de 155 centímetros, un peso de 65 kilos, es de tez morena clara, complexión delgada, cabello castaño oscuro, ondulado y corto, ojos café oscuro medianos y ovalados, cara ovalada, nariz recta, mediana y ancha y boca mediana, asimétrica.
El día de su desaparición traía una camisa a cuadros negra con blanco, un pantalón de mezclilla color azul oscuro y unas botas camperas color café.
Uvaldo Arvizu Fuentes mide 180 centímetros, pesa 110 kilogramos, es de tez morena clara, complexión robusta, cabello negro, ondulado, ojos café oscuro, ovalados, cara redonda, nariz recta, gruesa y boca mediana asimétrica. Tiene un lunar redondo de un centímetro en la mejilla izquierda, tatuajes de una estrella en cada hombro y unos puños en el antebrazo derecho con su primer apellido.
La última vez que fue visto traía una playera de rayas grises con azul cielo de manga corta y cuello redondo, una pantalonera de cuadros grandes gris con negro y tenis “Puma”.
Al día siguiente, es decir, el 8 de marzo fue presentada ante la autoridad la ausencia de Carlos Amado Sáenz, quien mide 175 centímetros, pesa 90 kilogramos, es de tez morena clara, complexión robusta, cabello castaño, oscuro, lacio, ojos café claro ovalados, cara ovalada, nariz recta delgada y boca mediana asimétrica.
Le falta la mano izquierda desde el ante brazo y tiene un tatuaje de un apache en el hombro izquierdo y una planta de mariguana en una de las piernas.
Esta situación ha alarmado a los habitantes de aquella región, quienes por cuestiones de seguridad prefirieron omitir su nombre, dijeron a esta casa editora que, después del hallazgo de más de 80 restos y/o cadáveres localizados en aquella región, temen que el crimen organizado se apodere de otro lugar y lo convierta en “narcopanteón”.
Además, aunque siete es la cifra oficial, muchas personas no denuncian debido a que les da temor. “Lo que sí queremos es que haya más operativos, no nos gusta que esto esté sucediendo”, dijo uno de los entrevistados.
Cabe señalar que Nuevo Casas Grandes no cuenta con Policía Municipal por lo que el tema de seguridad no está cubierto al cien por ciento.