
Nuevo Casas Grandes.- Un grupo de perros callejeros, han adoptado el hábito de “cazar” a otras mascotas más pequeñas, desde gatos y a sus mismos “compañeros” de barrio para destrozarlos entre sus fauces, preocupando a vecinos de San Isidro que temen, empiecen a agredir a personas.
El proteccionismo contra los perros callejeros por parte del “Comité de Bienestar Animal”, ha permitido el aumento al problema de los perros callejeros que muy lejos de terminar se está agravando, y en zonas como San Isidro donde había tres o cuatro perros desparramando los botes de basura y dejando sus heces en las casas vecinas, el número de estos animales se ha duplicado.
En el peor de los casos, un grupo de al menos cuatro de estos perros callejeros, dos de ellos de la raza pitbull, se han organizado para darle caza a los demás animales pequeños, donde no se salvan ni otros perros que literalmente han sido mutilados por las fauces de estos animales.
La manía de estos perros ha llegado a tal grado, que se distribuyen en la avenida Ochoa entre las calles Aquiles Serdán, Juan Mata Ortiz y Jesús Urueta, muriendo la calle completa con sus merodeos y haciendo las cosas típicas de tirar los botes de basura y defecar en los patios de las viviendas.
Sin embargo, cuando uno de ellos llega a detectar un gato o perro pequeño, se le abalanza para atraparlo y en seguida se unen los demás para morder al animal entre todos pero sin soltarlo, jaloneándolo mientras imposibilitado a defenderse siquiera lanza sus últimos chillidos, pues casi ninguna mascota ha sobrevivido a este ataque violento.
Son varias veces las que han sorprendido a estos perros atacando a las demás mascotas más pequeñas, siendo el último caso ayer en el que destrozaron un gato pequeño entre sus fauces sin que sus dueños pudieran hacer nada, pues pese a tenerlo sujeto entre los cuatro, salieron corriendo con el gato entre sus fauces y lo dejaron tirado a una cuadra adelante, por la avenida Ochoa, mutilado y sin vida.
Para los vecinos de San Isidro que han presenciado estos actos, crece no sólo el temor de que continúen los ataques, sino que en un futuro, estos perros lleguen a atacar a una persona, pues si uno de ellos llega a actuar, será secundado por los otros que actúan en grupo, literalmente, como una pandilla.
Lo peor es si llegan a atacar a un adulto mayor o a un niño, que podría sufrir graves daños o incluso la muerte, lo cual podría evitarse si el Comité de Bienestar Animal cumpliera los temas clave que dice “atender”, como “Redoblar esfuerzos para atender la problemática de perros en escuelas y en las calles”, según su propia publicación, aunque en la realidad, nunca se han visto acciones de este orden mientras la población de perros callejeros aumenta peligrosamente en las calles de Nuevo Casas Grandes.