
Nuevo Casas Grandes.- Un indígena de la etnia rarámuri que había sido secuestrado por narcotraficantes y obligado a trabajar en la sierra de Casas Grandes, finalmente se vio libre cuando los constantes operativos del Ejército y las corporaciones estatales en la zona, provocaron que éstos salieran huyendo, dejando sus campamentos y demás actividades.
Tanto el hallazgo como el testimonio del menor de edad, dejan al descubierto un fenómeno que hasta entonces era un secreto a voces: muchos de los desaparecidos en Nuevo Casas Grandes y los municipios de la región, son esclavizados por el crimen organizado para sus tareas de narcotráfico.
De hecho, el menor de iniciales M.R.B. de 16 años, señaló que el pasado miércoles se hallaba a las afueras de la ciudad de Cuauhtémoc, cuando un grupo de hombres armados lo subieron a su camioneta y se lo llevaron a esa parte de Casas Grandes donde lo tenían cautivo.
Cabe recordar que hace un mes, la captura de dos hombres armados y con equipo táctico, uno hallado en El Willy del municipio de Casas Grandes y otro en el municipio de Madera, resultaron ser dos de los cuatro limpia vidrios con reporte de desaparición desde 2023 de Nuevo Casas Grandes, lo que revela también que algunos de los hombres privados de la libertad en la región son reclutados como sicarios.
Ayer, el menor de edad originario de la Sierra Tarahumara, narró que estaba solo cuando fue “levantado” y sus captores lo obligaron a trabajar para ellos, por lo que estuvo en cautiverio en lo alto de la sierra de Casas Grandes, hasta que escapó y deambulaba rumbo a algún poblado, cuando se encontró la célula de soldados y estatales.
El grupo de la Base de Operaciones Interinstitucionales (BOI), compuesto por elementos del 35 Batallón de Infantería, de la Guardia Nacional, de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) y de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), se encontraba en la carretera de El Caracol, rumbo a El Willy, para seguir sus labores de reconocimiento donde se han incautado armas, explosivos, vehículos robados y se ha recuperado 80 cuerpos en narcofosas.
La ruta de la carretera de El Caracol, en Casas Grandes, es la única que hay a la zona serrana desde la cabecera de Casas Grandes, y es la misma que se sigue para llegar a Mesa de la Avena en donde se han rescatado 5 cuerpos a 60 kilómetros de Nuevo Casas Grandes, y para llegar a El Willy donde se rescataron otros 75 cuerpos, a casi 80 kilómetros de Nuevo Casas Grandes.
En un punto curvo conocido como El Mirador de la carretera de El Caracol, el menor de edad los encontró a eso de las 2:00 de la tarde y les solicitó auxilio, por lo que el indígena de la etnia Tarahumara, fue resguardado de inmediato y trasladado a Nuevo Casas Grandes para darle asistencia y establecer su situación, en el caso de que cuente con familia para regresarlo a su hogar.
Hace dos semanas, el Fiscal General, César Gustavo Jáuregui Moreno, había declarado que el mismo grupo delictivo a cargo de las actividades criminales en la sierra de Casas Grandes, tiene sus operaciones no solamente en Nuevo Casas Grandes y sus alrededores, sino que también tienen influencia en otras regiones de la Zona Occidente de Chihuahua, por lo que adelantó, “es posible que en las narcofosas de El Willy también sea hallada gente que desapareció en Cuauhtémoc”.