
Nuevo Casas Grandes.- Lo que inició el 3 de mayo de 2023 como una intervención estatal “urgente” para recuperar el control de la seguridad tras el desafío del crimen organizado y las acusaciones de corrupción contra las corporaciones municipales, se ha convertido hoy, a más de tres años de distancia, en un colapso de vialidad y convivencia social sin precedentes en Nuevo Casas Grandes.
Este lunes 3 de agosto se cumplen exactamente 3 años y 3 meses (39 meses), desde que la Dirección de Seguridad Pública Municipal y la Policía Vial fueron desarmadas y disueltas por el Gobierno del Estado.
Sin embargo, el proceso nunca se concluyó de manera satisfactoria y lejos de haber restaurado la prevención, la ciudad se mantiene en un limbo institucional donde las calles se han transformado en “tierra de nadie”.
Aquel 3 de mayo, un operativo sorpresa encabezado por el entonces Fiscal General, César Jáuregui Moreno, y el aún Secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya Chávez, apoyados por 150 elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, intervino a los 86 agentes locales prometiendo una vigilancia integral bajo el esquema de Mando Único.
Sin embargo, a más de tres años del despliegue, la vigilancia de las fuerzas estatales y federales se limita a recorridos esporádicos orientados a delitos de alto impacto, dejando en el completo abandono el ordenamiento urbano y la prevención vial.
De manera exponencial, el mayor costo social de esta parálisis lo han estado pagando los ciudadanos a diario, con choques que no sólo han dejado cuantiosos daños materiales, sino con cientos de heridos y varias personas fallecidas.
La ausencia total de agentes de Tránsito, ha desatado un flagelo que no sólo alarma a los peatones y otros automovilistas, sino también a vecinos de diversas colonias con la proliferación impune de vehículos todoterreno tipo Razer o tubulares.
A pesar de que desde hace más de dos años, la legislación estatal prohíbe de manera estricta la circulación de este tipo de unidades en la vía pública, confinándolos exclusivamente a travesías en terracería, la falta de autoridad en Nuevo Casas Grandes permite que sus conductores los utilicen como vehículos de paseo a altas horas de la noche.
El exceso de velocidad, los motores rugiendo a escape abierto, la música a decibeles ensordecedores y las densas polvaredas en zonas habitacionales, son la constante ya no sólo de cada fin de semana, sino de cada noche y madrugada.
A esto se suma la impunidad con la que operan conductores bajo los efectos del alcohol, quienes transitan consumiendo bebidas embriagantes a la vista de todos, multiplicando los índices de choques, atropellos, volcaduras con cuantiosas pérdidas materiales y fatales consecuencias.
Un acuerdo político que no llega
Pese a los constantes reclamos de los sectores productivos, organismos civiles y la ciudadanía en general por recuperar una fuerza preventiva cercana, la falta de coordinación y acuerdos operativos entre la administración municipal y el Ejecutivo Estatal, mantiene frenada la creación de una nueva corporación o la profesionalización de agentes locales.
Aunque la SSPE asegura estar “en toda la disposición”, documentos firmados de parte del Gobierno Municipal, han puesto el cascabel al gato comprobando que por parte del Ayuntamiento la propuesta siempre ha estado en la mesa, pero Gobierno del Estado no ha dado luz verde al proyecto para restaurar las corporaciones.
Este problema incluso, obligo a la actual Presidenta Municipal, Edith Escárcega Escontrías, a buscar soporte a nivel federal, donde está en proceso el reclutamiento de nuevos miembros que serían capacitados por instituciones ajenas al Gobierno del Estado, así como la capacitación de academias de policía que garanticen corporaciones que cumplan con todas las normas de ética y profesionalismo.
Hoy en tanto, a más de tres años de haber sido despojados de sus mandos locales, los habitantes de Nuevo Casas Grandes continúan a la espera de las corporaciones de Seguridad Pública y de la Policía Vial que le devuelvan a las calles el orden, la paz y la prevención.