
Nuevo Casas Grandes.- Con la nueva dirección del CETis 93 a cargo de José Rodrigo Díaz Mendoza, esta semana dos alumnos fueron golpeados y otros más amenazados, mientras la institución decidió “castigar” a los agresores con una suspensión, medida que también se aplicó a los afectados.
Sin embargo, en las redes sociales varios padres de familia dan testimonio de la falta de control dentro del Centro de Estudios Tecnológicos, Industrial y de Servicios, donde en las últimas semanas otros estudiantes han sufrido ataques sin consecuencia seria para los agresores, que siguen presentándose en el plantel.
En uno de los casos, una alumna fue golpeada salvajemente por otra usando un bóxer, que es un instrumento metálico que se amolda a los dedos para ejercer puñetazos letales, y en el colmo de la impunidad, todavía amenazó a otras con “levantarlas” por ser amigas de una de las compañeras de clase que le cae mal.
La menor de 15 años, sufrió lesión en la mandíbula y una descalabrada en la parte superior de la cabeza, pero también fue suspendida pese a que todo pasó enfrente de la maestra de clases, en una muestra del deterioro institucional donde los protocolos escolares, sólo sirven para que la propia escuela evada su responsabilidad.
Como respuesta, el personal docente del CETis 93 sólo le dijo a la madre de familia que “suspendieron 5 días a la agresora”, sin tomar más medidas dado el grave riesgo de que su comportamiento agresivo pueda escalar a una tragedia.
La víctima también fue suspendida de clases, por decisión de la escuela.
“Si ya se atrevió a amenazarlas y golpear a una compañera, ¿qué se espera más adelante?”, expresó la madre, quien pide a las autoridades educativas investigar a fondo el caso y reforzar la protección para las alumnas involucradas.
En el otro caso, un alumno fue golpeado por otro en el rostro de tal manera que le fracturó la nariz, pero para “lavarse las manos”, el CETis 93 decidió suspenderlos a ambos “por riña”, aún y cuando el alumno afectado sólo trataba de defenderse de las constantes agresiones del otro.
De la misma manera, en este caso los docentes no quisieron entender argumentos, alegando que si consultan con los amigos de cada alumno involucrado, van a decir que el otro fue el de la culpa, cuando lo grave del caso es que uno de ellos lesionó a otro.
Para evadir su responsabilidad, aquí el CETis 93 también decidió suspender a ambos alumnos por “riña”, cuando el otro fue quien comenzó la agresión y provocó al afectado hasta que reaccionó, sólo para escalar su provocación a los golpes.
En ambos casos ocurridos esta semana en el interior del CETis 93, donde se supone es un ambiente seguro para los menores, se trata de lesiones que aunque no ponen en peligro la vida, sí tardar más de 15 días en sanar y dejan consecuencias médico legales.