
Nuevo Casas Grandes.- Luego de décadas de uso como terrenos de siembra, se autorizó el cambio de uso de suelo para una franja al poniente de Nuevo Casas Grandes, donde el primer desarrollador ya comenzó a construir viviendas, por lo que se ampliará la mancha urbana.
Hace más de 5 años, desarrolladores ya habían modificado la mancha urbana construyendo una cuadra de nuevas viviendas tipo Infonavit, lo que hizo sentir de inmediato el impacto en San Isidro, donde pasó de ser un lugar tranquilo a una zona de mucha actividad.
Asimismo, el flujo vehicular es notorio, donde no solamente transitan los nuevos vecinos de San Isidro, sino que las calles se han vuelto una ruta alterna para otros automovilistas, de manera que los accidentes no se han hecho esperar pese a que en el área predominan las calles de terracería.
Con la ampliación a la mancha urbana, en un periodo de aproximadamente 6 meses ya habrá más colonos en San Isidro, específicamente 60 nuevas familias que estarán ocupando las viviendas que están construyéndose en el extremo poniente de Nuevo Casas Grandes.
Debido a la falta de nivel en el terreno que era usado para fines agrícolas, los desarrolladores tuvieron que invertir millones en cargamentos de tierra para elevar el suelo aproximadamente un metro y dejar el terreno apto para a construcción de viviendas.
Esta previsión prepara el terreno para futuras inundaciones, pues el mes pasado cuando se registró el desbordamiento del río Casas Grandes, el agua llegó hasta los hogares de la colonia Primero de Mayo, que no tienen ninguna nivelación adaptada y los colonos construyeron en el terreno original, por lo que decenas de ellos fueron evacuados.
En el caso de las nuevas viviendas al poniente de San Isidro, éstas estarán dispuestas en dos bloques de sur a norte, pero son sólo una parte de todo el terreno desmontado, donde incluso, ya fue abierto el cerco ganadero que delimitaba la antigua área urbana con la rural, y que ahora será parte de la ciudad, por lo que posiblemente en los siguientes meses se construyan más viviendas.
El otro problema con el crecimiento urbano en San Isidro, es que con las primeras viviendas que se construyeron hace cinco años, se notó una disminución en la presión del agua potable, por lo que estos nuevos desarrollos urbanos posiblemente vengan a agravar aún más el problema.