
Nuevo Casas Grandes.- La identificación de los cuerpos hallados en las narcofosas de la región sigue en avance y en las últimas horas, fe entregado el cuerpo debidamente identificado de otra de las víctimas de este modus operandi de los grupos criminales que operan en la zona, confirmaron las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) de la Zona Noroeste.
Con este último hombre identificado, suman ya 40 las víctimas que han sido entregadas a sus familiares, por lo que restan ya 53 cuerpos de ser identificados debidamente y de estos casos todavía ninguno ha sido judicializado.
Se trata de Andrés Márquez Chávez de 31 años, mismo quien fue visto en Nuevo Casas Grandes por última vez el pasado 21 de diciembre de 2022, por lo que ya tenía más de 2 años y medio ausente pero ahora, al menos su familia tiene la certeza de su paradero y pudo darle una digna sepultura.
En la pesquisa que en su momento dio a conocer la familia a través de la Fiscalía del Noroeste, Andrés Márquez tuvo su último contacto con sus seres queridos vía telefónica y desde entonces no se había vuelto a saber de él. Se informó que cuando fue visto por última vez al salir de su casa, vestía un pantalón de pijama gris con blanco, un suéter de jerga con rayas delgadas en color guinda con gris y tenis grises.
El hombre que resultó estar inhumado en las fosas clandestinas de Ejido Ignacio Zaragoza, conocido como El Willy, en el Pueblo Mágico de Casas Grandes, fue descrito como de 1.76 metros de estatura, de 65 kilos de peso, tez blanca rosada, complexión delgada, cabello castaño claro con calvicie frontal, ojos café claro y alargados, cara ovalada, nariz recta y labios medianos.
Como señas particulares, sólo se dijo que Andrés Márquez tenía el tatuaje de una estrella pequeña en el tobillo derecho.
Tan sólo en esta semana, la Fiscalía del Noroeste ya ha reportado la identificación de 7 de las víctimas halladas en las narcofosas de la sierra de Casas Grandes, por lo que el número de víctimas que faltas de identificar se reduce considerablemente.
En el entendido de que son un total de 93 las víctimas halladas tanto en las fosas clandestinas del camino a La Salada en Ascensión, como en Mesa de la Avena y El Willy en Casas Grandes, ya sólo resta por terminar la identificación y entrega de cuerpos de 53 personas.
Este caso además del impacto social que ha tenido en la región, en el estado y a nivel nacional, ha sido particularmente complejo porque en muchos casos se trata de osamentas en partes, ya que los asesinos desmembraron todos los cuerpos y algunos hasta los enterraron en fosas diferentes.
Los más recientes datan de apenas semanas y pese a su estado de descomposición presentaban tejido y tatuajes visibles, razón por la que fueron identificados de inmediato.
Sin embargo, en muchos otros sólo se hallaron huesos y hubo que hacer una gran labor de antropología forense para “armar” los cuerpos, que seguidamente fueron sometidos a pruebas genéticas cuyos resultados, serán comparados con el banco de datos de la Fiscalía del Noroeste, que tienen el perfil genético de los familiares de las personas reportadas como desaparecidas.