
Nuevo Casas Grandes.- “Sería muy irresponsable de nuestra parte decir que los que se enfrentaron al Ejército en El Rucio, son los mismos del ataque a los policías de Casas Grandes, porque sería muy fácil darle carpetazo así pero no estaríamos haciendo nuestro trabajo”, indicó el Coordinador Regional de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Miguel Adolfo Lozoya Ramos.
De hecho, el mando policiaco señaló que en este caso las investigaciones apenas están en curso y se desconoce si el civil muerto durante el enfrentamiento y la otra persona detenida, tuvieron algo que ver con el evento días antes, cuando cuatro patrulleros de Casas Grandes fueron baleados y en el ataque murió un jefe de grupo de parte de los uniformados, mientras otro resultó herido.
Aunque los involucrados en el enfrentamiento armado con los militares en la comunidad de El Rucio, no están descartados de algún ilícito, el mando policiaco señaló que es muy irresponsable dirigir la investigación para ligarlos al ataque a los policías, pese a que la camioneta usada en la agresión, fue abandonada kilómetros adelante, justo en el camino a El Rucio.
“Las investigaciones se están llevando conforme a derecho, somos muy cuidadosos de ese proceso porque ante todo, no podemos manipular los hechos ni la responsabilidad que el detenido haya tenido que ver en otros asuntos, porque su arresto fue porque se le sorprendió armado en El Rucio, es todo”, indicó Lozoya Ramos.
En tanto, dijo que como asunto aparte está siendo investigado el ataque a los agentes de la Dirección de Seguridad Pública de Casas Grandes, donde perdió la vida el Jefe Operativo, Alfredo Ramírez Rodríguez, de 35 años, en una agresión a balazos ocurrida el pasado jueves 3 de abril en la carretera de la cabecera municipal a Juan Mata Ortiz, a la altura del campo de golf.
El mando de la AEI advirtió que no se pueden revelar detalles de la investigación, pero aún así no hay más pistas que las proporcionadas por los mismos agentes baleados, uno de los cuales fue hospitalizado de gravedad al recibir un disparo que le destrozó la boca.
Incluso, el hecho de que la camioneta haya sido abandonada y que resultara con reporte de robo, además de que en el interior estaba abandonada el arma que se usó para disparar contra los policías y su patrulla, dificultan aún más las indagatorias, pero el caso sigue abierto.
Así, pese a que la unidad de los agresores fue abandonada rumbo a El Rucio, y que elementos del Ejército incursionaron días después en esa comunidad y se encontraron con una guarida de presuntos miembros del crimen organizado, Lozoya Ramos señaló que sería “muy irresponsable” relacionar directamente un caso con el otro y culpar al detenido y al hombre abatido por los militares, como los culpables del homicidio del jefe operativo de Casas Grandes.